El tone mapping es un tipo de procesamiento de las fotografías HDR muy característico y estrechamente asociado a la técnica HDR. Tanto que, en muchas ocasiones, hablamos de HDR para referirnos al proceso posterior que permite representar el resultado de la fusión de fotos de distintas exposiciones. En este artículo trataré de explicarte con más detalle el proceso de HDR, resolviendo algunos conceptos básicos y situando la fusión de tomas de distintas exposiciones y el posterior mapeado de tonos.

Introducción

Hace algunos días publicaba un artículo sobre mitos en fotografía HDR. La idea era desentrañar algunos de los conceptos asociados a la fotografía HDR, y a partir de los comentarios posteriores de muchos de vosotros confirmé algo que ya intuía: por el tratamiento que se da a la terminología existe mucha confusión entre la fotografía HDR y el mapeado de tonos (tone mapping).

Para tratar de diferenciar estos conceptos, he decidido escribir este nuevo artículo que espero te ayude a entender su diferencia y profundizar algo más en el mundo de la fotografía HDR.

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Aunque en el gráfico solo presento tres fases, el flujo de trabajo no terminaría en el tone mapping, ya que hay luego más trabajo por hacer en términos de ajustes de mejora globales y reducción de ruído. Pero como no quiero liarte más, vamos a centrarnos en esas fases.

Realizando las tomas

La fotografía HDR parte de la base de tratar de cubrir con nuestra cámara un mayor rango dinámico del que ésta es capaz de recoger con su sensor.

Cada cámara está capacitada para recoger más o menos rango dinámico, y en función de las comparativas veremos que una cámara cuenta con un rango dinámico de más o menos EV (valores de exposición).

Como esta limitación del sensor muchas veces no le permite recoger todo el rango dinámico de la escena, la solución es realizar diferentes tomas con valores de exposición mayores y menores, recogiendo más o menos luz, para luego fusionar las imágenes.

Los beneficios son varios.

Por un lado, puedes tratar de cubrir en una única foto al final del proceso información de luces y sombras que de otra forma no hubieras podido recoger, como zonas quemadas or el sol o completamente oscuras.

Por otro, puedes combatir el ruido que aparece en las zonas más oscuras (la parte izquierda del histograma).

Para que lo entiendas, piensa en términos de fotografías panorámicas. Cuando quieres hacer una fotografía panorámica, como no te cabe todo en una única toma, lo que haces es realizar diferentes tomas variando el encuadre para luego juntarlas posteriormente en el ordenador.

El proceso en HDR es equivalente, solo que en lugar de variar el encuadre como hacemos en las panorámicas, lo que variamos es la exposición manteniendo un mismo encuadre.

En una toma, independientemente del formato (RAW o JPEG), el rango dinámico que recoge nuestra cámara es el que es, el que está en la foto. Si queremos ampliar el rango dinámico, necesariamente tendremos que repetir la toma con una exposición diferente.

Lo contrario sería como si quisieramos hacer una foto panorámica realizando un recorte sobre una única foto. Estaríamos dando unas proporciones panorámicas a la fotografía (una relación alto x ancho mayor), pero a costa de reducir su tamaño, con lo que no cumpliríamos el objetivo inicial.

Aquí ocurre lo mismo. Podemos dar un aspecto final a nuestra foto que simule el resultado de haber trabajado con distintas tomas, pero realmente no estaremos aprovechando los beneficios de esta técnica.

Cuando fusionamos varias tomas para aumentar el rango dinámico, lo que obtenemos como resultado es un formato de fichero que no es representable correctamente en el papel o en la pantalla del ordenador.

La fusión HDR

Si has utilizado alguna vez un programa como Photomatix habrás visto cómo al generar la imagen HDR, en la pantalla aparece una fotografía que se suele ver peor que cualquiera de las originales, y el programa cuenta con una utilidad para interpretar la información de una determinada zona de la foto al pasar el puntero del ratón.

Tenemos un fichero HDR, pero necesitamos hacer algo con él para poder consumirlo satisfactoriamente con nuestros soportes de salida habituales (el papel o la pantalla).

Es donde viene la segunda fase: el procesamiento del fichero HDR para convertirlo a un formato "consumible".

Y es en este proceso del que parten todos los conflictos y dudas.

Tone Mapping

Existen muchos programas para HDR, y sin duda el más extendido entre la comunidad fotográfica es Photomatix.

En el caso de Photomatix, esa segunda fase es la denominada tonemapping o mapeado de tonos. El tone mapping es una de las maneras de procesar la imagen HDR resultante del proceso de fusión de las distintas imágenes.

Pero también podemos hacer tone mapping de una sola foto RAW, o incluso de una sola foto JPEG. Dependiendo del programa, podemos vernos obligados a realizar operaciones previas para "engañarlo" y que nos deje crear la imagen HDR previa, o directamente indicar una única foto independientemente del formato.

Con eso, podremos aplicar los ajustes propios de la herramienta de tone mapping concreta que estemos utilizando (te hemos explicado en detalle el proceso para hacer tone mapping a partir de varias tomas en Photomatix y para hacer tone mapping con un solo RAW también en Photomatix).

Al final, simplificamos terminológicamente y solemos llamar fotos HDR a las fotos resultantes de aplicar el proceso de tone mapping.

Pero en el caso del tone mapping a partir de una única toma, no habremos aumentado el rango dinámico previamente. Es por ese motivo por el que prefiero denominar a estas variantes pseudoHDR.

Por tanto, extrictamente hablando, podemos hacer tone mapping a partir de una única foto en RAW o incluso a partir de una sola foto en JPEG, pero para hacer HDR necesitamos varias tomas.

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