Siguiendo la senda iniciada el pasado mes de abril con las XF305 y XF300, Canon ha decidido ampliar su por ahora escueta oferta de videocámaras de gama profesional basadas en el uso de tarjetas de memoria.

Así, las recién nacidas XF105 y XF100 se postulan como una opción más asequible y compacta de sus predecesoras, con las que comparten algunas de sus características más avanzadas.

 

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Las nuevas cámaras recurren de nuevo al códec de grabación diseñado por Canon que, basado en el estándar MPEG-2, presenta un flujo de datos máximo de 50 Mbps y un potente muestreo de color con una ratio de 4:2:2. Al igual que sus hermanas mayores, la nuevas videocámaras cuentan con dos ranuras para tarjetas de memoria CompactFlash.

 

 

Las opciones de grabación incluyen clips con tamaños de cuadro de 1920 x 1080 y 1280 x 720 píxeles, así como velocidades de cuadro de 50i, 25p y 24p.

El diseño compacto que presentan las nuevas XF100 y XF105 tiene sus consecuencias en algunas de sus características. En este sentido, ambas cámaras lucen un objetivo de 10 aumentos, lejos del zoom de 18x que ofrecen las XF300 y XF305. De la misma manera, el monitor LCD se ha reducido hasta las 3,5 pulgadas de diagonal.

El objetivo conserva, sin embargo, la focal angular de 30,4 milímetros, una luminosidad de f1.8 y un diafragma de 8 hojas que, según Canon, proporciona un "bokeh" prácticamente circular. Las cámaras cuentan, además, con un estabilizador óptico de la imagen.

A diferencia de sus predecesoras, las XF100 y XF105 integran un único sensor CMOS de 1/3 de pulgada y 2,07 megapíxeles de resolución.

Entre el resto de prestaciones que lucen las nuevas videocámaras cabe destacar un modo de grabación en la oscuridad mediante luz infrarroja y un par de funciones para facilitar el uso combinado de dos cámaras para generar imágenes 3D

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